José Anibal Blandón Franco


Por Manuel Gómez Sabogal


Lo conocí en el Colegio San Luis Rey. Era docente, allí. Yo llevaba a mi hija Paula Andrea, porque ella estudiaba allá. Nos hicimos amigos y desde esa época, charlábamos y me preguntaba por mi hija.

Fueron muchos los encuentros en centros comerciales y sitios que frecuentábamos los dos.

Lo mejor, cuando nos chocamos, saliendo a la Avenida Bolívar. Yo arranqué y de pronto, el golpe. Nos bajamos y vimos que los daños eran casi nada. Además, nos reconocimos y nos reímos. Igual, me dijo: “Tranquilo, esta semana va para pintura. Nada pasó”.

El miércoles 2 de julio, se juntaron la tristeza y los recuerdos. La tristeza, por su fallecimiento. Luisa Fernanda sabía cuánto quería yo a su papá y no pude acompañarlos. He estado enfermo, en cama. Le escribí a su Messenger: No puedo acompañarlos. Desafortunadamente, estoy enfermo Sabes que siempre he querido a ese viejo buena gente. Un abrazo inmenso. Te quiero mucho, Luisa Fernanda.

Los recuerdos llegaron como una película en 3D. Recorrí todos los lugares y sitios donde nos habíamos encontrado, gracias a los abrazos que siempre nos dimos.

A su esposa Ofelia Jiménez, a sus hijos Jaime Alberto, Carlos Aníbal, Lina María y Luisa Fernanda, y sus nietos Daniel, Sofía, Natalia y Luis Enrique, quienes lo acompañaron en sus últimos días, un gran abrazo, sin palabras.

Aníbal Blandón dejó un gran legado en la educación quindiana. Inició su labor académica en escuelas de básica primaria, donde se ganó el cariño de sus estudiantes y colegas gracias a su carisma, entrega y amor por la enseñanza. Formó parte del cuerpo docente del Colegio San Luis Rey, Liceo Universitario, Colegio Alejandro Suárez y el SENA Regional Quindío, entre otros. También ocupó cargos como vicerrector y prefecto de disciplina.

“Fue un profesor exigente, justo y generoso con su conocimiento. Su figura es símbolo de dedicación, disciplina y amor por la educación, valores que lo convirtieron en un referente en el ámbito académico del departamento”.

Dedicó su vida a la formación de generaciones de jóvenes con amor, sabiduría y compromiso.

Aquí, Aníbal Blandón con otro gran maestro: Mario Álvarez.

Algunos de los comentarios en mi perfil de Facebook:

Luz Zapata

Paz en su tumba, lo conocí muy bien, vivió muchos años en la casa de mis papás, en un apto 

Pablo Morales

Bien viaje para Don Aníbal, un gran Señor, buena persona, gratos recuerdos académicos. Paz para su familia.

Alberto Ángel

Excelente profesor, educador y un gran ciudadano. Siempre en nuestros corazones. Muy agradecidos por sus enseñanzas y ejemplo.

Cielo Morales Hill

Mucha fortaleza a su familia, que en paz descanse, Aníbal trabajó en El Colegio San Luis Rey, con mi esposo Mario, ya están junticos otra vez, están al lado de Dios, porque fueron muy buenas personas

Adiela Restrepo

Don Aníbal un gran ser humano, dejó grandes enseñanzas por donde él pasaba. Siempre en nuestros corazones.

Dios y la Virgen le concedan La Paz eterna, el descanso eterno, a su familia le conceda mucha fortaleza en estos momentos de tanto dolor y tristeza. Un abrazo de condolencias

Álvaro Mejía

Siempre llegaba tarde y me enviaba para la cafetería, por lo que perdía la

primera hora. Estricto en la disciplina, lo que nos forjó el carácter. Me enseñó matemáticas y contabilidad. Correcto y justo, la mayoría de las veces.

Beatriz La Negra Trujillo

Pocos como don Aníbal. Un gran señor. Dios lo tenga en su reino.

La misa muy sentida, la homilía del padre Juan Carlos y las palabras de su nieto, lo describieron y nos deja como buen maestro muchas enseñanzas.

Luisa Fernanda Blandón Jiménez

Gracias Manuel … un fuerte abrazo.

Equipo de baloncesto de docentes del Colegio San Luis Rey en 2008

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