Por Manuel Gómez Sabogal
Escribir sobre Mario es bastante difícil. No sabría cómo empezar, pero este teclado me ayudará poco a poco a hilvanar las ideas o lo que deseo escribir sobre este loco mayor del mundo mundial.
Empecemos porque Mario Ramírez Monard nació en Caicedonia, Valle del Cauca, el 12 de marzo de 1946. En esa fecha llegó al mundo un “bello niño” al que pusieron por nombre Mario. Lo de “bello niño” es porque así se escriben siempre las notas sobre nacimientos de criaturas. Se les olvido decir que “un bello niño loco”. En 2026, llegará a sus 80 marzos.
Mario es hijo de Jesús Antonio Ramírez y Aura Monard. Sus hermanos: Zulma, Nancy, Mary, Álvaro, Carlos Arturo, Hernán y Gloria. Ya no están Mary, Álvaro, y Hernán.
Participó en un concurso infantil de canto en Tuluá, sin querer queriendo y ganó. Ahí empezaron sus locuras. Cantó “Mauricio Rosales”. Tenía 8 años. O sea, nació con la vena artística y no con la vena várice, porque no tiene.
Estudio su primaria y bachillerato en Caicedonia. Bachiller del Colegio Bolivariano. Allí, también hacía locuras. Luego, estudió Licenciatura en Ciencias Sociales, área de historia en la Universidad del Quindío y recibió su título en 1973.

Profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales de Uniquindio. Especialista en Ciencias Políticas, Universidad de los Andes, Bogotá. Especialista en Derechos Humanos Fundamentales, Universidad de Santo Tomás, Bogotá. Doctorado en Derechos Fundamentales, Universidad Carlos lll, Madrid, Getafe, España. Diplomado en DDHH y DIH. American University, Washington DC, USA.
Docente promotor de Derechos Humanos, Defensoría del Pueblo, USAID, Bogotá. Conferencista de DDHH y DIH con las Fuerzas Armadas de Colombia.
En 1972, se crea la Universidad a Distancia mediante decreto 2412 en el gobierno de Belisario Betancourt y con el liderazgo del extraordinario docente Luis Eduardo Álvarez Henao.
Fue enviado a España a la universidad UNED a estudiar el programa a Distancia. Trabajó con este programa en el norte del Valle, vinculando a los profesores en un proceso evolutivo en Caicedonia. Esto, con el tiempo, hizo que la Universidad del Valle se vinculará con su sede en Caicedonia.
Continuó con sus locuras y pasiones. El Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío en 1993. Una plataforma para la cultura del Quindío, siendo rector Henry Valencia Naranjo. Consolidación que se dio por parte de la rectoría y la gobernación
Del Quindío, en la antigua y bella sede construida por el arquitecto italiano Antonio Bernardi, creando así otro espacio para la cultura en el departamento.
1996, Libro de los himnos y escudos del Departamento del Quindío, editado por la gobernación, donde canta los himnos de Montenegro, Quimbaya, Quindío y Colombia.
En enero del año 2000, siendo rector Héctor Polanía Rivera, el robustecimiento de su ambicioso proyecto, con otras personas interesadas en una emisora universitaria. Y ahí nació la UFM 102.1 en enero. Ya son 25 años conectada a la red de emisoras universitarias y comunitarias.

“La emisora salió al aire como resultado de la visión del rector de la época, Héctor Polanía Rivera, con el impulso de precursores como José Raúl Jaramillo Restrepo y la gestión de actores de la academia, la sociedad civil y la radiodifusión, como Mario Ramírez Monard, Hernán Domínguez Giraldo, Marco Alfonso Nieto García, Alberto Taborda Restrepo, Ariel Ramírez Quintero, Diego Hernán Prieto y Carlos Arturo Latorre, acompañados del talento de personajes legendarios como el locutor Nelson González Aguirre ‘El ñato’, entre otros pioneros de este proyecto que ha vinculado esfuerzos de gestores culturales, cívicos, académicos, realizadores radiales y técnicos, con el respaldo de organizaciones y las fuerzas vivas del Departamento.”
Como sus locuras no terminan jamás, empieza un trabajo musical. Fusión: El bolero y la música del amor. Soñemos con el maestro Riveros. Volar, soñar y cantar. Poesía, tangos, boleros. Reflexiones. Brindis por Caicedonia. Himno de Caicedonia. El CD de los himnos del Quindío.
Vuelve a España. Al regresar, viene con su insania total y elabora el proyecto como autor del Concurso Nacional de Intérpretes Solistas del Bolero, en Caicedonia en 2008. Con la colaboración de sus amigos y compañeros Diego F. Yépes, Alberto Osorio Gabriel Echeverry. Este concurso pertenece al patrimonio Cultural de Caicedonia, Valle del Cauca.
A raíz de todas sus locuras e insanias, este orate mayor tomó la decisión de vivir en Caicedonia con su familia, volver a su tierra para estar cerca del Concurso Nacional del Bolero y empezar a escribir, como una necesidad personal, sobre la violencia en Colombia.
Todavía tiene un grupo de amigos que se llama los de la rockola, entre ellos Diego Fernando Yépes con quienes departe y comparte continuamente.
Don Jesús, como le dicen Alba Lucía, su esposa y María Fernanda, su hija, sigue siendo un loco de remate.

Además, escribe y muy bien. Autor de los libros: Himnos del Quindío. Anécdotas, exageraciones, mentiras y cachos de mi pueblo. P’arriba es P’alla. Atalaya. Siempre en su corazón. El Bolero y El Tango.

También, ha tenido tiempo para ser columnista del diario la Tarde de Pereira. La crónica del Quindío. El quindiano. Hace parte del grupo periodistas asociados del Quindío.
Trabaja actualmente sobre las novelas “Colonización antioqueña y primeros pioneros” y “Violencia de género en los conflictos armados”.
Para completar, con Manuel Tiberio Bermúdez, Jairo Sánchez y José Emilio Yepes Rivas, producen una maravillosa revista digital fundada el 14 de febrero del 2019, la cual ya va para la edición número 100 en agosto de 2025. www.arrierias.com.
Este sí es un jubilado jubiloso, quien por fin hace lo que más le gusta y tiene tiempo para vivir y seguir soñando. A la vuelta de la esquina lo esperan sus 80 marzos bien vividos y con una familia que lo ama.

Manuel felicitaciones por este merecido homenaje a Mario.
Ojalá sean muchos más…
Felicidades Mario, un abrazo por todo lo que has hecho por la Cultura en nuestro país.
Gracias, gracias, gracias…
Coco Mendoza
Excelente reportaje biográfico. Quienes conocemos a Mario damos fe de su entrega generosa a la causa sociocultural. Sin embargo, en Mario se aplica perfectamente el dicho de que, » nadie es profeta en su tierra». Pues son varios los intentos y propuestas culturales para Caicedonia nacidas de su frenética proyección cultural que han sido recetadas por oídos sordos.