Por Manuel Gómez S
“El peaje de Circasia es la muestra más clara de un modelo abusivo y desconectado de la realidad. Pagar 21 mil pesos por un solo paso en pleno corazón del Eje Cafetero es un atropello que indigna a los quindianos y a toda una región convertida en caja registradora de una concesión privada. Lo que para los ciudadanos es un gasto insoportable, para Autopistas del Café es un botín: en 2024 cerró con más de 70 mil millones de pesos en utilidades, el verdadero motor de los “excelentes rendimientos” que celebran compañías como Argos. El rechazo crece: líderes como Lina Arango y colectivos como Elefante Blanco recuerdan que con tres peajes bastaría para financiar la vía, pero hoy existen siete, un exceso injustificado. No es progreso, es negocio redondo. La decisión está en manos del Presidente de la República: escuchar a la ciudadanía o seguir respaldando un esquema que privilegia a unos pocos. El Eje Cafetero está cansado y con razón: esto ya no es solo un peaje, es la prueba de hasta qué punto Colombia tolera el abuso como política pública”.
Pasan los días, los meses, los años y siguen esquilmando a quienes pasan por esa vía. Es un peaje costoso y a la vez, un regalo para la concesión Autopistas del Café. Ganan, ganan y ganan, pero nada pasa.
A pesar de las quejas, a pesar de los paros, parece como si al gobierno poco o nada le importara. Las ganancias de esa Concesión son muchas en un solo peaje. ¿Cuántos peajes hay entre Armenia y Manizales?
No es posible que haya tanto aguante en la región. Esa “autopista” o mejor, doble calzada, debió terminarse años atrás, sin embargo los dueños, los de la Concesión, se han hecho los locos y siguen deteniendo las obras para que pase el tiempo y continuar usufructando, gracias a que el gobierno nacional nada dice. No apoya a la ciudadanía.
Oídos sordos los del gobierno nacional ante un injustificado cobro de peaje. Costoso y que solo sirve para ellos, los de la Concesión Autopistas del Café, que de autopista nada tiene. Es doble calzada y sin terminar.

“La doble calzada Armenia-Pereira-Manizales fue calculada para ejecutarse en 30 meses, a un costo de 175 mil millones de pesos. Quince años después de haberse iniciado una obra presupuestada para 30 meses no se había terminado y se volvía a hablar de extenderle el plazo al Concesionario Autopistas del Café lo que representaba dinero contante para ellos y más años disfrutando de los peajes del Eje Cafetero. El presidente de la Concesión, Luis Fernando Jaramillo, de funesta recordación para los habitantes y transeúntes del Viejo Caldas, explicó, en febrero de 2010, que las demoras se debían a la firma de otrosí con el Instituto Nacional de Concesiones (Inco). El retraso no era solo para la Quiebra del Billar sino para todas las obras previstas con los 221 mil millones de pesos, prometidos por el Gobierno Nacional, en 2008, en un documento del Conpes. En mayo de 2012 ofrecieron, en el periódico local, los bocetos de lo que había que hacer en la Quiebra del Billar.” Octavio Hernández Jiménez
Ya estamos en el 2026 y la doble calzada Armenia – Manizales sigue sin terminar, pero con peajes que dan grandes réditos a la Concesión Autopistas del Café. ¿Hasta cuándo?