Las fotos en los Supermercados de otros paĂses
Debo reconocer que me llama la atenciĂłn el ver, en los Ăşltimos años, que mis amigos y conocidos cuando salen al exterior de Venezuela, una de las primeras cosas que hacen es publicar fotos de ellos (a veces tipo selfie) en los supermercados. Y no se diferenciar si lo hacen para darnos envidia a los demás que nos quedamos en el paĂs, o lo hacen por la emociĂłn de verse rodeados de tantos productos, de tantas marcas y sabores, y con la certeza de no tener restricciĂłn para comprarlos en el sentido de restringir la cantidad a comprar, o de asignarle un dĂa de la semana especĂfico para poder comprarlos.
Debo reconocer también que en varias oportunidades tomé fotos a los supermercados en ocasión de mis viajes al exterior, asombrado por ver nuevamente tantos productos juntos.
Y creo que ya es hora de cerrar este ciclo de estar añorando un pasado feliz que no volverá. Pero no puedo evitar recordar cuando era niño y acompañaba a mis padres al supermercado. Era uno de los placeres de mi niñez. Era la Ă©poca de los supermercados CADA, Super Victoria, Sorocaima y alguno que otro Central Madeirense. Era una bella Ă©poca donde se podĂa escoger la cantidad y marca de la mantequilla o margarina a llevar, o decidir si llevábamos la lata de 2 Kilos de leche en polvo o 2 de 1 Kilo (las latas de 2 Kilos eran muy buenas porque luego de gastar toda la leche, se podĂa usar para guardar otros alimentos y hasta de papelera si se forraba en papel contact). Era la Ă©poca en que los supermercados publicaban sus ofertas semanales en los periĂłdicos, y asĂ se podĂa comparar precios y ver dĂłnde estaban las mejores ofertas para comprar. Mayonesas de varias marcas, aceites de varias marcas y tipos, estantes llenos de cafĂ© desde el piso hasta el techo, jabĂłn de tocador, en polvo, lĂquido, suavizantes, cloro, desinfectantes (pendientes de buscar el “MistolĂn” que hace feliz a mi nariz).
Disculpen mi insistencia, pero desde donde yo lo veo, el tiempo pasado fue mucho mejor.
Hoy en dĂa, de ser un verdadero placer ir al supermercado a hacer las compras cotidianas, es una verdadera tortura. Sin ir muy lejos, el sábado pasado recorrĂ 3 supermercados, para buscar el que tuviera menos colas para entrar. Y en el 4to supermercado, por supuesto que no conseguĂ todo lo que estaba buscando.
En mi lista de desaparecidos continĂşan figurando el jabĂłn de tocador y las hojillas de afeitar, el papel sanitario y el champĂş, aceite de canola (para reducir el colesterol), el aceite de oliva (para darnos un gusto de vez en cuando), el arroz, las pastas, las galletas de fibra y las de soda (y las “Reinitas” que eran mis favoritas”), la harina de trigo,la harina de maĂz precocido, los jugos de naranja 100% y los jugos de frutas bien espesos que vendĂan. En fĂn, tantas cosas que antes tenĂamos y que ahora no tenemos.

Eran tiempos en que hacĂamos una lista antes de ir de compras, con lo que debĂan buscar. Hoy en dĂa debemos comprar lo que consigamos.
No en vano la última encuesta del IVAD, señalada en la publicación anterior, coloca al desabastecimiento y escasez como la primera preocupación del venezolano en este alo 2015.
La calidad de vida está cada vez deteriorándose más y más.
El costo de la canasta básica está por las nubes. Para el mes de septiembre la canasta básica está en el orden de los Bs 97.291,86, de acuerdo al CENDAS-FMV que se han encargado de hacer los cálculos ante la ausencia de cifras por parte del BCV o del Instituto Nacional de EstadĂstica, que deberĂan de darlas a conocer. Si comparamos con el sueldo mĂnimo vigente para la misma fecha, de Bs. 7.421,67, se puede ver el dĂ©ficit enorme que tendrĂa un padre de familia para adquirir la canasta básica.
(El BCV no ha publicado el INPC correspondiente a los meses del año 2015 aún).
ActualizaciĂłn al 26NOV2015: Canasta básica familiar aumentĂł a 110.116,47 bolĂvares en octubre

La Canasta Alimentaria Normativa, es un indicador estadĂstico que tiene como objeto medir el costo mensual de un conjunto de alimentos que cubren la totalidad de los requerimientos nutricionales, toma en cuenta los hábitos de consumo de la poblaciĂłn venezolana, las disponibilidades de la producciĂłn nacional y el menor costo posible. En Venezuela existĂan diversas canastas alimentarĂas pero es en 1997, cuando se unifican criterios para la construcciĂłn de una canasta alimentarĂa Ăşnica, oficial para fines sociales.
VĂa NotilogĂa
Y cuando leemos noticias del tenor de las siguientes, nos llenamos de angustia y preocupación…
- Canasta Básica Familiar de septiembre aumentó a Bs 97.291,86
- Canasta básica familiar aumentĂł a 110.116,47 bolĂvares en octubre
- Utilidades de profesores, médicos y empleados públicos no cubren la canasta básica
- No hay huevos ni pernil en red de supermercados pĂşblicos y privados
- Comercios estarán cerrados en el primer trimestre de 2016 por falta de mercancĂa
Por eso es que sigo con mi tema:
Desde donde yo lo veo, todo tiempo pasado si fue mejor.
Ahora nos queda trabajar para construir un futuro, que sea mejor que ese pasado.
Escrito por Luis Castellanos