Un hombre muere, y va al infierno. Allí descubre que hay un infierno para cada país. Va primero al infierno alemán, y pregunta:

– Qué te hacen acá?; y el ultimo en la fila le dice:
– Aquí, primero te ponen en la silla eléctrica por una hora, luego te acuestan en una cama llena de clavos por otra hora, y el resto del día, viene el diablo alemán, y te da latigazos.

Al personaje no le gustó nada, y se fue a ver en que consistían los otros
infiernos.

Tanto el infierno estadounidense, como el ruso, y el resto de infiernos de distintas naciones hacían lo mismo; entonces, ve que en el infierno venezolano hay una fila llena de gente esperando por entrar.

Intrigado, pregunta al ultimo de la fila:

– ¿ Qué es lo que hacen acá?; y el individuo le dice:
– Aquí te ponen en una silla eléctrica por una hora, luego en una Cama llena de clavos por otra hora, y el resto del día, viene el diablo venezolano, y te da latigazos

– ¡Pero es exactamente igual a los otros infiernos!; ¿porqué hay aquí tanta gente queriendo entrar?.

– Porque nunca hay luz, la silla eléctrica no sirve, los clavos de la cama se los robaron todos; y el diablo viene, firma y se va.

Por Luis Castellanos

Experto en Tecnología y Seguridad. Ingeniero de Sistemas, Docente universitario y Bloguero.

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