Desde el octavo piso, por don Faber Bedoya C
En nuestro grupo de adultos mayores, al finalizar el mes, el coordinador Roberto nos envía la programación para el mes siguiente, y esta vez contiene sesiones de recreación dirigida, que reemplazó las caminatas, que por razones de grave edad, no se pudieron seguir realizando. El paseo mensual que esta ocasión es un pasadía, en un elegante hotel de la región, con actividades como, dinámicas, juegos de mesa y cartas, concursos, billar, piscina, con cupo para 40 personas y con precios muy cómodos, como quiera que el propietario del sitio es familiar de un miembro del grupo. La tertulia musical que este mes está destinada a la música colombiana, bambucos y pasillos, coordinada por Ariel y Jorge Hernán y el tradicional costurero dirigido por Sara Teresa.
Lo novedoso de la programación, son las sesiones, cada viernes, de un conversatorio sobre, “Somos seres trascendentes”, orientadas por un reconocido psicólogo de la región y quien se vincula con nosotros, porque “es mucho lo que ustedes me pueden enseñar”. Y es verdad.
Somos 41 adscritos, pero regularmente asistimos entre 22 y 25. Y cada vez que nos reunimos, se advierte en el ambiente la sorpresa de vernos vivos, alentados, activos, participativos, atentos, expectantes, abiertos a la sorpresa, con la mente despejada para lo que vamos a aprender. Hay veces que el inconsciente nos juega una mala pasada y quieren venir a los planos consientes, esos recuerdos de tantas malas tardes que pasamos en tu compañía, esas veces que nos dieron ganas de matar y comer del muerto, por lo que tú nos hiciste. Pero oh sorpresa, te perdonamos y ya recordamos esos ratos sin ningún rencor. Y hoy te vemos tan diferente, será por tu conservado físico, o ese bien disimulado deterioro, o será, será, hay tantas razones que mejor, disfruto de la tarde oyendo la música que nos trae la tertulia musical.
Ya no se trata de recordar los hechos pasados, todos ustedes hicieron grandes obras en su desempeño laboral y personal, ahora van a anotar en el papel que les acabo de entregar, obras, hechos destacables que estén haciendo en el presente, empezó diciendo el psicólogo encargado de orientar el conversatorio de esta semana. Esto nos eleva la autoestima, entendida como la plena conciencia y aceptación de la realidad, esa es nuestra única seguridad, es lo que tenemos, sin juicios de valor, ni reservas de inventario, tampoco derechos de admisión.
Que estamos haciendo para conservamos como “seres trascendentes”.
Y empezaron a aparecer obras que nos dejaron a todos perplejos. El compañero que tres veces a la semana saca a caminar, al centro comercial, a un distinguido ex gerente, que perdió la vista completamente, y percibe, diferencia, las voces de quienes le hablan. El invidente pregunta, “con quien hablo”, uno le repite algunas frases y él dice, “con fulano de tal”, pocas veces se equivoca. La señora que hace el crucigrama de “El Tiempo” los sábados, se lo envía al autor, para que lo corrija y luego a un grupo de 23 seguidores de esta afición. Ya tiene renombre nacional y muchos seguidores por WhatsApp.
Tenemos a Luz María, la más joven y jovial del grupo, además se conserva muy bonita, quien se dedicó a viajar por todo el mundo, acaba de llegar de un viaje por España, Grecia, Armenia, Georgia, Azerbaiyán, Albania, Bosnia, Herzegovina, Bulgaria, Kosovo, Macedonia del norte, Montenegro, Rumania, Serbia, y después nos narra con fotos y videos, sus experiencias por esos países. Mejor dicho, como si hubiéramos ido por allá. Fue muy agradable cuando estuvo en Islandia y nos mostró videos de las auroras boreales. Oir a Augusto, hablar de la producción de los cafés especiales en su finca. A Gabriel de los cursos, el los dicta, sobre cacao, a Orlando sobre las pomadas, bálsamos y bebidas a base de plantas medicinales que el mismo produce. Las artesanías en madera producidas por Diego H. dignas de exposición, las pinturas en óleo de Miriam, el hostal de Cecilia, con su famoso laberinto en un cafetal. No, nos falta mucha vida para narrar lo que oímos.
Los árboles frutales que está sembrando Alberto, y le han cogido varias cosechas, en el patio de la casa de Luis Carlos, las caminatas extensas de Alfredo, los escritos de Libardo, los manteles y sobrecamas de Mery, las presentaciones de Álvaro, los bailes de Nohemí, las marcas en natación, en la categoría senior, de Marleny. Mejor dicho, el psicólogo no sabía por dónde empezar. Nadie habló de la operación de corazón abierto de Fabio, o de la, o del, no de eso no se habla, el requisito es hablar en positivo, es que se ve la recuperación, el progreso, como será la energía del grupo, que a Melva la operaron de corazón abierto y a los quince días vino a la reunión. Todos los nombres han sido cambiados, mas no las realizaciones.
Ser pensionado activo, dinámico, estado de salud aceptable, controlado, y con un proyecto de vida, es un regalo de la Providencia y todos somos testimonio de la presencia de Dios en nosotros.
Las sesiones con el psicólogo se prolongaron por dos tardes más, y podían ser muchas más, es increíble lo que podemos hacer los adultos mayores cuando se nos abren las oportunidades, desaparecen las amenazas, se incrementan las fortalezas y se superan las debilidades. Tenemos mucho que dar, somos superiores a las circunstancias, y mientras haya vida y verdad, hay esperanza de trascender.