Camino de amor
Si miramos a través de la ventana de la cocina, podemos ver un camino que va desde nuestro portal por la hierba hasta la propiedad adyacente a la nuestra. Esa propiedad le pertenece a mi mamá y ese camino también.
AlgĂşn tiempo atrás, estuve involucrada en un accidente que resultĂł casi mortal. Con nueve huesos rotos y otras lesiones, necesitaba de cuidado continuo y mi futura recuperaciĂłn incluĂa una posible estadĂa en un centro de rehabilitaciĂłn.
Mi esposo decidiĂł llevarme a casa, unos pocos dĂas antes que me dieran de alta. El doctor lo aprobĂł y el equipo que iba a necesitar fue enviado y puesto en una habitaciĂłn vacĂa. Wally y mamá aceptaron la responsabilidad de cuidarme durante las veinticuatro horas del dĂa.
Entonces fue cuando comenzĂł su camino. Se continuĂł usando cada dĂa. Durante los prĂłximos dos meses y medio, mamá pasĂł por ese sendero bajo el sol, la lluvia, la nieve y lloviznas frĂas durante la mañana y las horas de la tarde, incluso en ocasiones en medio de la noche.
Yo lo llamo el camino de amor. Las cosas que hizo por mà en ese tiempo son tantas como las estrellas del cielo. Me cuidó como solo una madre puede hacerlo. Nunca olvidaré el amor, la ternura y la gentileza que me demostró. Dieciocho meses después, el camino permanece, una señal visible del amor de una madre.
Clare DeLong
VĂa Renuevo de Plenitud
