De FotĂłgrafo a VentrĂlocuo: a principios del siglo veinte, un niño cuya familia habĂa emigrado de Suecia a Illinois comprĂł por correo un libro sobre fotografĂa que le costĂł veinticinco centavos.
Cuando llegĂł el pedido, descubriĂł que en lugar de mandarle el libro que Ă©l habĂa pedido, le habĂan mandado uno sobre ventriloquia. ÂżQuĂ© hizo Ă©l? Se puso a estudiar ventriloquia.
El niño era Edgar Bergen, quien por más de cuarenta años ha entretenido a la gente con la ayuda de un muñeco de madera llamado Charlie McCarthy. La capacidad de innovar está en el corazón de la creatividad, un componente vital para el éxito.
Jack Matson, profesor en la Universidad de Houston reconociĂł ese hecho y desarrollĂł un curso que sus estudiantes llamaron «Fracaso 101». En Ă©l, Matson encarga a sus estudiantes crear imitaciones de productos que nadie comprarĂa.
Su meta es conseguir que los estudiantes comparen el fracaso con la innovación en lugar de compararlo con la derrota. De esa manera serán libres para intentar nuevas cosas. «De esta manera aprenden a recargar y prepararse para disparar otra vez», dice Matson.
Si usted quiere tener éxito, tiene que aprender a hacer ajustes a la forma en que hace las cosas y tratar de nuevo. La adversidad ayuda a desarrollar esa habilidad
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