No te preocupes

A veces, cuando nada marcha de acuerdo con lo esperado, y la preocupaciĂłn es quien reina.

Cuando el quebranto de lágrimas inunda nuestros ojos, y todo parece ser inútil.

Solo una cosa puede ahuyentar las lágrimas que queman y ciegan; alguien que suavemente te eche el brazo por encima y susurre: No te preocupes.

Nadie ha logrado descifrar por qué esas palabras traen tanto consuelo, o por qué tal susurro hace que nuestras preocupaciones se despejen al instante.

Sin embargo, cuando los problemas nos dan la bienvenida, podemos olvidarnos de ellos y dejarlos atrás.

Cuando alguien suavemente te eche el brazo por encima y susurre: No te preocupes.

El amor que procede de tan suave caricia; debe ser amor verdadero.

PodrĂ­a ser que un abrazo asĂ­, a tu corazĂłn no traiga consuelo.

Pero si el amor es el móvil, dulce consuelo encontrarás,

Cuando alguien suavemente te eche el brazo por encima y susurre: ¡No te preocupes!

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