La soledad de un artista

Durante su vida, fue un gran actor, activo personaje y se destacó en diferentes papeles en radio, televisión y cine. Ese era don Alfredo González.

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Nació en un pequeño pueblo del Quindío por esa época, 1.933, exactamente el 16 de julio. A los 11 años dejó Filandia para ir a cumplir su sueño.

Ganó premios en muchas latitudes y se reconocía como un gran actor donde iba. En el año de 1960 ingresa a la radio como radio actor y se vincula a las cadenas radiales: TODELAR, RCN Y CARACOL. Se destaca su participación en varios episodios de la famosa radio-novela KALIMÁN, donde representó muchos de los antagonistas del afamado héroe.

Trabajó para la televisión colombiana como actor en empresas como: PUNCH. RTI, COLOMBIANA DE TELEVISION, PROMEC Y OTRAS. Algunos de sus personajes fueron para series y dramatizados como: Caso Juzgado, Dialogando, Teatro Popular Caracol, Revivamos Nuestra Historia, Bolívar, El hombre de las dificultades,  El Cuento del Domingo  La Rebelión de las Ratas,  Amar y Vivir,  Siguiendo el Rastro y otras

En 1995 regresó a Armenia para realizar su sueño, crear una Escuela de Formación Actoral y Técnica para Televisión. Continuó con su Escuela;  actuaba y dirigía proyectos de carácter independiente para cine y televisión. Así mismo, en sus últimos años, estuvo realizando cortometrajes en los diferentes municipios del Quindío. Su huella es grande, enorme e inolvidable.

Su mayor riqueza, el legado grande entre sus alumnos y con quienes compartió sus enseñanzas

En Filandia, su pueblo de nacimiento, ni se enteraron de su presencia en el Quindío o que allí había nacido este gran personaje.

Este 26 de septiembre de 2.018, cuando se efectuó su sepelio, pocos, muy pocos, amigos y conocidos estábamos allí. A su velación, fuimos muy pocos. Yo me preguntaba, buscaba, analizaba, me preguntaba y no encontraba respuestas.

Una frase de Libaniel Marulanda me puso a pensar: “Triste es el ocaso de los artistas pobres”. Sin embargo, creo que don Alfredo no era pobre. Tenía un gran talento y su mayor riqueza era ser la persona que siempre fue.

Grande entre los actores colombianos, sin embargo, puedo decir que brillaron por su ausencia muchos gestores culturales, integrantes de grupos de teatro, alumnos que siempre estuvieron bajo su tutela, personajes que siempre le decían que le brindarían apoyo a sus proyectos, en fin vi la soledad de un artista en la despedida, en el adiós final.

¿Qué pasó con el consejo departamental de teatro? ¿Con los representantes de los diferentes grupos de teatro o cine? Había delegados de la Gobernación del Quindío, la Secretaría de Cultura departamental y ¿los demás?

Gracias a Dios, tuve la oportunidad de estar allí, acompañando a su familia y aunque éramos pocos, fuimos muchos.

En muchos periódicos y noticieros leí y escuche: “Falleció un reconocido actor quindiano”.

Todavía me pregunto: Si era tan reconocido, ¿por qué lo dejaron tan solo?

Manuel Gómez Sabogal
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1 Comentario

  1. Un artista no necesita compañia ya que su creacion es mas importante. Significa que el entregar su arte y el reconocimiento que se le da en vida para el es impirtante.

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