En estos dĂas pasados me sentĂ© frente al Computador y me dije que iba a tomar un descanso en la actividad de “Bloguear“. Total, la actividad no me produce dividendos econĂłmicos, y me consume gran parte de mi tiempo libre. El “postear” (o montar artĂculos), ya sean ideas propias o ideas de otras personas, y el responder los comentarios de los lectores que visitan mis Blogs quita tiempo.
Pero llegó a mi correo el post que publiqué ayer, y me sentà muy identificado con él. Porque asà me pasa. El leer los comentarios que dejan los lectores, agradeciendo las publicaciones, y agradeciendo mis respuestas a sus comentarios, es algo muy gratificante.
Igual me ocurre en mi trabajo como Profesor. Al menos en Venezuela se sabe que no es un trabajo muy bien remunerado, pero me encanta. Y no por el sueldo que recibo, sino por las actividades que desempeño.
Es muy gratificante también (al menos para mi), el enseñar a los demás y dejar tu huella en muchas personas.
El sentirme útil, el sentirme que le hago el bien a los demás, el sentirme que enseño a los demás lo poco que se, el compartir con los demás lo poco que tengo, me hace sentir vivo.
Por eso titulo este post con esa frase bĂblica: No solo de pan vive el hombre… Hay otras cosas que tambiĂ©n lo alimentan.
Y tĂş, Âżde que vives?
Luis Castellanos
Gracias Por tu tiempo que nos das al enviar las publicaciones y leyendo nuestros comentarios, Gracias por tener esa profesión de Mentor aunque como dices no es la mejor pagada pero te llena de satisfacción. (En lo personal soy Perito Contador en una empresa y también me llena de satisfacción mi trabajo cuando en los cierres cuadran las cuentas).
La frase bĂblica de Mateo 4:3-4 Concluye “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
Y tú, ¿de qué vives? Buena Pregunta
En lo Personal Vivo de Pan, tortilla, Frijoles, Pero no me satisface porque a las cuantas horas que ya quiero más.
Pero vivo también de lo que creo en ese Ser Supremo,
De lo que he logrado durante mis años de Vida,
De buen un momento con mi familia, etc., etc.
De nada Recinos. Gracias a ti por tu visita y por tu oportuno comentario.
Nos seguimos leyendo!