Ser un alto ejecutivo puede ser un trabajo solitario. Tiene que dar mensajes difÃciles, no siempre puede ser transparente acerca de sus propios desafÃos y debe mantener confidenciales las decisiones clave hasta que llegue el momento adecuado.
No hay forma de escapar de las cargas de autoridad necesarias. Y, de vez en cuando, puede desarrollar una amistad con alguien en su trabajo. Una cosa es tener una amistad de compañero a compañero en el trabajo, pero otra es tener un desequilibrio de poder con su amigo. ¿Puede ser amigo de alguien que trabaje para usted, especialmente cuando su rol requiere que guarde secretos de ellos?
Considere este ejemplo: Mariah y Einat se hicieron amigas hace más de una docena de años después de descubrir su amor compartido por las actividades al aire libre. Han hecho caminatas, viajes y largos paseos en bicicleta juntas. Han sobrevivido a algunas piedras en el camino, literal y figurativamente, en su amistad.
Sin embargo, Mariah y Einat se conocieron en una relación diferente. Mariah era vicepresidenta de su compañÃa y jefa de Einat. Einat era directora principal en el grupo de Mariah. Claramente, cualquier amistad entre gerente y empleado está cargada de trampas. Puede dañar la amistad o la relación de trabajo. El resto del personal puede retener comentarios valiosos sobre el empleado si sienten que son amigos. Además, podrÃa perder la confianza con su amigo y con el resto de su personal si no tiene cuidado al caminar por la delgada lÃnea entre la confidencialidad y la transparencia.
En su rol, Mariah a menudo conocÃa información que impactarÃa en el trabajo de Einat, incluyendo posibles despidos y ascensos. A pesar de que eran amigas cercanas, Mariah tenÃa que mantener confidencial esta información. Confiaba en que Einat entenderÃa las limitaciones de la transparencia debido a sus roles en el trabajo. Cuando hablé con Einat, ella lo entendió y dijo que era algo que tenÃa que «aguantar».
Sin embargo, no todos los empleados tienen esta mentalidad y pueden ofenderse o sentirse heridos por la información retenida o los comentarios negativos. Por otra parte, no todos los jefes saben cómo navegar por la delgada lÃnea de cuánto compartir y cuándo hacerlo. Sin embargo, hay formas en que puede preparar su amistad para el éxito. Aquà hay cinco consejos sobre cómo administrar una amistad con uno de sus empleados.
Elija a sus amigos cuidadosamente. Muchos de nosotros escuchamos este consejo cuando nuestras madres nos dieron un beso de despedida en nuestro primer dÃa de jardÃn de infancia, pero este consejo es especialmente importante en el trabajo. Tener un amigo que a su vez es uno de sus empleados requiere altos grados de confianza y juicio por ambas partes. No es posible con cada relación de trabajo. Mariah señala que ambas partes deben ser maduras y tener suficiente autoestima para generar confianza a lo largo del tiempo. «Realmente no se trata de ciencia espacial», explico Mariah, «solo comunicación y lÃmites impecables».
Establezca expectativas al comienzo. Tendrá conocimientos y responsabilidades más allá del rol y la autorización de su amigo, y su amigo debe saberlo. Sea transparente por adelantado sobre lo que puede y no puede compartir. No seguà este consejo anteriormente en mi carrera y simplemente hice una suposición. Cuando estaba trabajando con mis compañeros en nuestro equipo de gestión en una reorganización de la empresa, sabÃa que mi amiga Alice se verÃa afectada. Sin embargo, yo no era su gerente y tenÃa que mantener la información confidencial. Después de que se anunciaran los cambios, Alice estaba molesta por haberle ocultado la reorganización. HabÃa asumido que era obvio que, aunque éramos amigas, no podÃa compartir ninguna información a la que Alice no tuviera acceso en el curso normal de los negocios. No era una cuestión de confianza; era una cuestión de ética. Y compartir la información de la reorganización prematuramente también habrÃa puesto a Alice en una posición incómoda con sus compañeros quienes no tenÃan conocimiento de esa información. En retrospectiva, establecer lÃmites con Alice puede que no le haya facilitado la reorganización, pero habrÃa evitado cualquier tensión en nuestra relación.
Sea claro acerca de sus roles en la conversación. Establecer normas explÃcitamente para la forma en que trabajará y actuará crea igualdad y ecuanimidad en su amistad. Ya sea en una conversación personal en la oficina o en un rato juntos después del trabajo, sea transparente sobre el tipo de conversación que está teniendo. Diga algo como, «Hablemos de esto en modo amigo». O: «Aquà hay un tema de trabajo que me gustarÃa mencionar y quitármelo de encima». Sin embargo, también verifique si está bien que su amigo tenga esa conversación en ese momento. Como gerente, puede decir: «Quiero saber cómo van las cosas con tu proyecto. ¿Podemos hablar de ello ahora?». Esto le permite a su amigo tener la misma voz en los temas que se debaten.
Sea transparente con los demás. Dado que Mariah estaba dos niveles por encima de Einat, cuando estaba en reuniones con sus empleados directos, se excusaba en las discusiones sobre el sueldo de Einat. Mariah dejaba claro que ella y Einat eran amigas, por lo que no querÃa que eso influyera en la toma de decisiones del equipo. Otros pueden sentirse incómodos al revelar sus sentimientos acerca de su empleado, especialmente si tienen comentarios negativos. PodrÃan preguntarse si mantendrán sus comentarios en contra de ellos o si podrÃan influir indebidamente en el resultado de la discusión. Por otro lado, es posible que sepa más de lo que se supone que debe aportar al entorno profesional. Mariah señaló: «QuerÃa tener cuidado para que mi información privilegiada no fuera sacada de contexto».
Haga su trabajo. Sea directo y rápido en las comunicaciones, especialmente cuando se trata de comentarios negativos o noticias desagradables, como un despido. Incluso si tiene miedo de herir los sentimientos de su amigo o teme que puedan ponerse a la defensiva, hable, pero prepárese para que haya momentos difÃciles o incluso pausas en su relación. Al finalizar la discusión, dÃgale a su compañero que quiere ser su amigo, pero dele espacio para tomar su propia decisión sobre si también desea mantener la amistad. Por ejemplo, Ben y Ravi habÃan sido amigos durante muchos años cuando comenzaron a trabajar juntos. Ravi fue contratado como gerente de Ben. Después de un par de años, Ravi tuvo que decirle a Ben que su trabajo estaba siendo eliminado. Ben dijo: «Fue un desafÃo para cada uno de nosotros. No querÃa tener que decirme que habÃa perdido mi trabajo». Después de dejar su trabajo, Ben siguió siendo amigo de Ravi porque se dio cuenta de que la decisión de Ravi era comercial, no personal, pero le tomó un poco tiempo antes de que pudiera llegar a esa mentalidad.
Las amistades se basan en la confianza mutua y la transparencia. Navegar por las amistades entre gerentes y empleados es complicado, especialmente cuando, como jefe, usted tiene acceso a información que su empleado no conoce. Las amistades de trabajo que sobreviven también se basan en la confianza y la transparencia: transparencia sobre los lÃmites dentro de los cuales podrá comunicarse y confiar en que sus acciones son profesionales y no personales.