Traducido por Luis R Castellanos de la cuenta en X de Sammy R Armstrong
Los Amish tienen solo una tasa de obesidad del 4%, 9 veces más baja que la mayoría de los estadounidenses. Están menos ansiosos y viven más tiempo que la mayoría de nosotros. ¿Su secreto? No son dietas restrictivas, gimnasios o dispositivos tecnológicos.
Los hombres amish caminan en promedio 18.425 pasos por día. Las mujeres dan en promedio 14.196 pasos diarios. Eso es 3 o 4 veces más que lo que los estadounidenses típicos hacen, un poco menos de 5.000 pasos por día. Sin membresías en el gimnasio.
Veamos los 10 hábitos simples que les permiten envejecer sin declive:
1 Actividad física masiva sin ni siquiera programarla
Hacen trabajo manual diario: agricultura, construcción, tareas.
De los 6 a 60 años, no hay disminución en los niveles de actividad:
- Caminan 100 pasos al aire libre antes del desayuno
- Amasan la masa: entrenamiento de 12 minutos en la parte superior del cuerpo
- Nunca se sientan más de 20 minutos y nunca pasan más de 20 minutos sin movimiento
2 Comen comida de verdad, de su propia cosecha
Comen carnes de animales criados en el hogar, vegetales de jardín, y pan fresco horneado diariamente.
- Regla de cosecha de 4 horas: comen las verduras dentro de las 4 horas posteriores a la recolección
- Sólo dos endulzantes:miel o jarabe de arce, máximo 1 cucharada diariamente.
3 Consumen alimentos fermentados varias veces por semana
Los alimentos fermentados, como el chucrut, ayudan a mantener la salud intestinal y a mejorar el sistema inmunológico.
Los amish:
- comen 3 cucharadas de verduras fermentadas antes de cada comida
- toman 8 onzas de caldo de hueso diariamente, para tener las articulaciones saludables
4 Comen su comida principal al mediodía
Esto se alinea con los ritmos circadianos para una digestión óptima. El sistema digestivo es naturalmente más fuerte en este momento.
- Comida más fuerte de 11:30 a.m. a 12:30 p.m. Cuando el sol está más alto
- No toman bebidas 20 minutos antes, durante o después de las comidas
5 Prácticamente cero tiempo de pantalla
La mayoría de las personas amish evitan televisores, computadoras, teléfonos inteligentes, o tabletas.
Esto significa un mejor sueño y tasas de ansiedad más bajas. Ellos:
- Se despiertan naturalmente entre 4:30 a 5:00 am, sin alarmas
- Obtienen luz solar de la mañana inmediatamente al levantarse. Ello les restablece los ritmos
6 Utilizan métodos tradicionales para la de preparación de alimentos
La comida se conserva a través del enlatado, el encurtido y la fermentación.
Esto maximiza la retención de nutrientes.
- También toman 1 cucharada de vinagre de sidra de manzana 15 minutos antes de comer
- Y usan hojas de diente de león antes de comer alimentos dulces, para ayudar a la digestión
7 Exposición mínima a las toxinas modernas
Al no usar automóviles, tienen menos exposición a la contaminación del aire. Evitan comer alimentos procesados, lo que significan menos ingesta de productos químicos sintéticos.
Además, los niños Amish tienen tasas de asma más bajas debido a los entornos agrícolas naturales.
8 El consumo de tabaco y alcohol no es frecuente
Esto contribuye a tasas de cáncer relacionadas con el tabaco 63% más bajas.
Las tasas generales de cáncer son un 40% más bajas que la población general.
Sus cuerpos no luchan constantemente contra los productos químicos.
9 Alinean el sueño con ritmos naturales
Duermen de 9:00 pm a 4:30 am, de manera consistente.
- Usan almohadas cilíndricas pequeñas debajo del cuello para la alineación de la columna
- No usan aparatos electrónica antes del sueño, solo conversación y oración
Esto respalda la producción de hormonas saludables y un sueño restaurativo.
10 Los vínculos comunitarios fuertes apoyan la salud mental
Su vida gira en torno a la familia, la iglesia, la comunidad. Tienen menos depresión y menores tasas de ansiedad que el promedio de la población.
- Fomentan el círculo de gratitud en las tardes: la familia comparte tres apreciaciones antes de acostarse
- Juegan juegos de memoria semanalmente para mantener las mentes afiladas
Conclusión
Estos no son hábitos aislados. Son parte de un estilo de vida completo alineado con la biología humana. Cada elemento refuerza a los demás, creando beneficios de salud compuestos. El Amish demuestra que la salud no se trata de suplementos costosos o membresías en el gimnasio.
Se trata de volver a las prácticas con las que los humanos evolucionaron. Movimiento natural, comida real, comunidades fuertes y respeto por los ritmos circadianos. La medicina moderna finalmente está alcanzando lo que nunca abandonaron. La salud no es complicada cuando se alinea con la biología humana.
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