Por Manuel Gómez S

Nadie se da cuenta o no lo previene. Hace poco hubo un temblor que sacó de sus casas y apartamentos a miles de asustados habitantes en Armenia.
Estoy seguro que todo recordaron el terremoto de 1999. Aunque han pasado muchos años, el miedo, el susto y todo persiste. No sé cuántas edificaciones después de ese fatídico año, fueron construidas con nuevas especificaciones para dar seguridad a todas las personas.
Lo que sí sé es que algunas droguerías a donde van los usuarios de diferentes EPS, carecen de seguridad. En algunos casos, hay solo una puerta y para completar, pequeña, como en el caso de DISFARMA.
DISFARMA está ubicada al norte de la ciudad. Ocupa un área no muy grande. Hay muchas sillas en forma de L alrededor de los dispensadores de medicamentos, quienes se hallan dentro de un gran cubículo.
La puerta está ubicada a la derecha y las personas se dirigen a una niña o joven que se encuentra, generalmente cerca a esa puerta para pedirle su número de orden. El paso hacia adentro es difícil. Quienes salen o entran se encuentran siempre y deben dar paso para entrar o salir. No hay ventanas. Adentro pueden permanecer unas 100 personas. Una sola entrada y salida.
En caso de temblor o terremoto, algo grave puede suceder. No hay forma de evacuar sin problema alguno.
Pero me da la impresión de que DISFARMA no es la única que tiene una sola entrada y salida. CRUZ VERDE, COLSUBSIDIO y otras, también deben ser revisadas.
No se dan cuenta que muchas personas ingresan, se sientan a esperar, muchas e ellas, de la tercera edad, en caminadores, silla de ruedas o con alguna discapacidad y ante cualquier evento grave, no tienen salida. Algo puede ocurrir.
Por favor, se requieren soluciones. Ojalá haya quienes lean esta nota y enteren a quienes dirigen dichas droguerías para solucionar este problema. Porque es un verdadero lío.
¿Cuántas vidas pueden perderse porque no tienen cómo evacuar a las personas?
Sé que a los cines, teatros y otras entidades se les exige que haya suficientes puertas para evacuación en casos de emergencia.
¿Por qué no ocurre eso con las droguerías donde se entregan medicamentos a usuarios de EPS? Ojo con eso.
Imaginen cuántas personas de la tercera edad están allí, en un día y de acontecer algún desastre, no pueden salir, no pueden moverse de su sitio.
Por favor, alguien que prevenga una catástrofe en estos lugares. Imagino que no solo Armenia tiene ese problema. Otras ciudades o pueblos pueden tener la misma situación. Droguerías donde entregan medicamentos a usuarios de EPS, con una sola puerta y además, pequeña.
Una droguería que expende sus medicamentos, tiene en su interior más de 100 personas y no hay la suficiente seguridad para esos usuarios, se convierte en algo preocupante.
No puede ser que solo haya una puerta, casi cerrada siempre, sin ventanas, espacio pequeño para circulación de personas.
Ojalá que esta advertencia llegue a la Superintendencia de Salud y a las entidades encargadas de la salud en Colombia. No es por molestar, sino que es algo que se convierte en un peligro inminente.


La salud es importante. Cuidar a los usuarios es muy necesario.
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