Todo se ha vuelto muy rápido en el mundo de hoy y perdimos el interés por disfrutar lo que requiere tiempo y se hace lento. La comida puede comprarse lista para consumir en el supermercado, y la tecnología nos ahorra mucho tiempo en todo tipo de tareas cotidianas. 

Así mismo, el sexo también se ha vuelto demasiado rápido. Los matrimonios están llenos de obligaciones y, cuando hay espacio para la intimidad, a veces no se disfruta lo suficiente. 

Pasa lo mismo con las parejas que no están casadas: el trabajo, los estudios y las responsabilidades familiares dificultan que haya tiempo para el sexo. Por eso, para muchas personas la sexualidad se ha convertido en un compromiso mecánico, lo que deteriora la calidad de las relaciones. 

Pensando en esto, surge el slow sex (en español, sexo lento), una tendencia que ha ganado visibilidad porque promueve el tiempo de calidad en pareja. 

La idea es que las personas se tomen su tiempo en la intimidad, rescatando así la magia del preámbulo. 


¿Cómo practicar Slow Sex con tu pareja? 

El slow sex (o sexo lento) tiene que ver con experiencias multisensoriales ralentizadas. Lo que se busca es que la sensación sea como saborear un trozo de chocolate: la vista, el gusto, el olfato, el oído y el tacto deben estar sincronizados. 

No hay nada complicado ni excesivamente científico respecto al slow sex, solo tienes que enfocarte en: 

  • Disfrutar el proceso, en lugar de pensar en el resultado. 
  • Vivir el placer a consciencia.
  • Divertirte usando recursos como los juegos de poder. 

Dicho esto, aquí hay algunas ideas para practicar slow sex por primera vez. A medida que vayas ganando confianza, puedes probar cosas nuevas e insistir en aquellas que funcionen mejor para ti y tu pareja. 

  • Establece contacto visual en la intimidad. Muchas personas centran toda su atención en la zona genital, olvidando que una buena experiencia sexual va más allá de la penetración. Es importante que la otra persona se sienta deseada, esto influye especialmente en la satisfacción de las mujeres. Cuando haces contacto visual, estimulas la resonancia límbica, haciendo que las emociones se amplifiquen. 
  • Reemplaza los jalones por caricias. Un roce delicado puede ser muy excitante cuando la presión, tiempo y frecuencia del movimiento son adecuados. Míralo como un juego erótico donde el objetivo es “predisponer” a tu pareja, y disfrutar más la experiencia de principio a fin. 
  • Pon atención a la respiración, este es un componente esencial en la práctica del slow sex y te da señales sobre cómo se siente tu pareja. Ya que el objetivo es prolongar el orgasmo, cambia de método cuando la respiración sea muy agitada para que las cosas se normalicen. 
  • Piensa en la ambientación. Las texturas, los colores y los aromas también influyen en la excitación, así que es buena idea jugar con aceites esenciales, velas, humidificadores, etc. 

Beneficios del Sexo lento

El sexo lento puede aumentar la sensibilidad y mejorar el entendimiento en pareja. También puede ser la solución a los problemas de disfunción sexual que experimentan muchas personas. 

Otros beneficios del slow sex que vale la pena conocer son: 

  • Puede servir como herramienta de autoconocimiento, al permitirnos reconocer y explorar lo que más disfrutamos en la cama. 
  • Hace que alcanzar el orgasmo sea menos estresante. 
  • Promueve la creatividad sexual, ya que podemos introducir recursos como vibradores, crema batida, frutas y, técnicamente, lo que se nos ocurra. 
  • En los hombres, puede hacer que la erección dure más. 

Por De todo un Poco

Experto en eLearning, Tecnologia y Seguridad Bloguero y profesor universitario. ___ eLearning, Technology and Security Expert. Blogger and professor.

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