Cuando a último minuto la NASA canceló la esperada primera caminata espacial de dos mujeres por falta de trajes a su medida, muchos se cuestionaron si se trataba realmente de un suceso inédito o del reflejo de un problema mayor
ÂżVivimos en sociedades construidas a la medida de los hombres?
Cuando en una decisión de último minuto la NASA canceló esta semana la esperada primera caminata espacial de dos mujeres por falta de trajes a su medida, muchos cuestionaron si se trataba realmente de un suceso inédito o del reflejo de un problema mayor.
Caroline Criado Pérez, periodista y autora de Mujeres invisibles: Exponiendo el sesgo de los datos en un mundo diseñado para hombres, le contó a la BBC que se no se sorprendió por la noticia del traje espacial.
«Esto es lo que sucede una y otra vez cuando se trata de lo que se diseña. Estamos muy acostumbrados a pensar que los hombres son los valores por defecto y las mujeres como un tipo de nicho, una variedad de lo que se hace para los hombres», asegura.
La investigadora comenzĂł a estudiar el sesgo de gĂ©nero despuĂ©s de descubrir que los datos mĂ©dicos sobre ataques cardĂacos se basaban en sĂntomas de los hombres, lo que provocĂł que muchos mĂ©dicos obviaran los infartos de las mujeres por tener sintomatologĂas que consideraban atĂpicas.
Pero Criado Pérez asegura que la lista es interminable: desde chalecos contra puñaladas que no tienen en cuenta los senos, hasta gafas de seguridad demasiado grandes o botas que no se ajustan a los pies de las mujeres.
En BBC Mundo te compartimos siete cosas que sugieren que muchos elementos de las sociedades se hicieron sin pensar en las mujeres.
1. Trajes espaciales
La NASA fue duramente criticada en las redes sociales luego de que anunciara que la primera caminata espacial de mujeres se cancelarĂa por falta de un traje a la medida de las astronautas.
La agencia aclarĂł que Anne McClain, una de las cientĂficas que realizarĂa la proeza, se habĂa dado cuenta tardĂamente de que un tamaño mediano de un traje se ajustaba mejor a ella que el grande que habĂa estado utilizando, por lo que, por motivos de seguridad, fue sacada de la caminata.
Hay dos trajes de tamaño mediano en la EstaciĂłn Espacial Internacional, pero solo uno se habĂa configurado correctamente para una caminata espacial.
Criado Pérez afirma que los tamaños disponibles eran solo medianos, grandes y extragrandes.
La NASA tuvo que retirar sus trajes de tamaño pequeño en la década de 1990 debido a recortes presupuestarios, según informó NPR.
2. Equipo militar
En 2016, Estados Unidos comenzó a reclutar mujeres para roles de combate en unidades que anteriormente solo eran ocupadas por hombres en el Ejército, pero gran parte de las armaduras y equipos de protección estaban diseñadas para hombres.
Ese año, el ejército agregó ocho tamaños más pequeños para las mujeres, pero los problemas con otros equipos como zapatos y cascos no se solucionaron por completo.
Varias mujeres contaron a Buzzfeed News este año que, durante su servicio, se habĂan visto obligadas a adaptar las armaduras a sus cuerpos, aunque eso implicara quitar paneles laterales de protecciĂłn o poner pedazos de espuma debajo de las correas para garantizar que sus Ăłrganos estuvieran protegidos.
El año pasado, el presidente del Estado Mayor Conjunto, Joseph Dunford, dijo que trabajarĂan para acelerar el proceso de adaptaciĂłn de la armadura para las mujeres, pero el lanzamiento de nuevos equipos sigue siendo incompleto.
«Las mujeres pasaron por Irak y Afganistán, hasta 2018, con equipos diseñados para hombres», dice Alex Elias, una investigadora que se enfoca en las mujeres en el ejército.
Pero incluso antes de que estos roles relativamente nuevos se abrieran, las mujeres en el ejército se vieron obligadas a lidiar con atuendos peligrosamente impropios.
Durante la Segunda Guerra Mundial, agrega Elias, no se esperaba que las mujeres estuvieran en puestos fuera de la oficina, por lo que los militares no prepararon uniformes para otros trabajos, como los mecánicos.
3. ManiquĂes de choque de coche
El gobierno de Estados Unidos no probó adecuadamente el impacto de un choque en un maniquà que representara el cuerpo de una mujer con cinturón de seguridad hasta 2012.
SegĂşn un estudio del Centro de Biomecánica Aplicada de la Universidad de Virginia de 2011, eso implicaba que las mujeres que tenĂan un accidente de tránsito tenĂan 47% más de probabilidades de lesiones graves que los hombres, y 71% más de probabilidades de sufrir una lesiĂłn moderada.
Criado PĂ©rez señala que incluso ahora los maniquĂes femeninos que se usan para la prueba son a menudo solo una versiĂłn reducida de un muñeco masculino, que no proporciona informaciĂłn precisa sobre cĂłmo un choque afecta a una mujer.
Es una historia similar en la UniĂłn Europea.
«En la UE, de las cinco pruebas reglamentarias que existen, solo una especifica que debes usar ese muñeco (femenino) y está solo en el asiento del pasajero», señala.
4. Smartphones
Desde las aplicaciones hasta las dimensiones fĂsicas, hay una serie de caracterĂsticas de diseño que han hecho que algunas mujeres se quejen de que los telĂ©fonos inteligentes fueron diseñados solo para hombres.
Las manos de las mujeres son, en promedio, alrededor de 2,5 centĂmetros más pequeñas que las de los hombres, lo que puede hacer que los tamaños de pantalla cada vez más grandes de la industria sean un problema para ellas.
Enviar mensajes de texto en un iPhone de 12 cm o más puede ser difĂcil o imposible para muchas mujeres (y hombres pequeños).
Y hablando del teléfono insignia de Apple, Criado Pérez considera que la aplicación de salud y el asistente personal Siri también se inclinaron involuntariamente contra las mujeres.
En 2016, Apple reparĂł una falla que hacĂa que Siri enviara a solicitantes de aborto a centros de adopciĂłn… cinco años despuĂ©s de que surgiera el problema.
«La aplicaciĂłn de salud integral en el iPhone no tenĂa un rastreador de perĂodo menstrual; la forma en que Siri podrĂa encontrar un proveedor de Viagra pero no un proveedor de abortos. Eso es lo que sucede cuando no se incluye a las mujeres en el proceso de toma de decisiones», afirma Criado PĂ©rez.
«No es una conspiraciĂłn. No creo que por un momento los diseñadores de Apple quisieran arruinar a las mujeres, creo que no lo sabĂan», considera.
5. Atuendo deportivo
Cuando la superestrella del baloncesto estadounidense Stephen Curry diseñó una nueva lĂnea de zapatos para niños el año pasado, solo tenĂa tallas para niños.
Una niña de nueve años llamada Riley le escribió Curry una carta preguntando por qué.
«Sé que apoyas a las atletas mujeres porque tienes dos hijas. Espero que puedas trabajar con Under Armour para cambiar esto porque las chicas también quieren zapatear con los Curry 5», escribió.
Curry le dio las gracias y le explicĂł que los tamaños más pequeños habĂan sido etiquetados como para «niños» en el sitio web.
A partir de marzo de 2019, los niños todavĂa tienen más opciones de ropa en la lĂnea de Curry en Under Armour, pero la mayorĂa de los zapatos están disponibles para ambos sexos.
6. Equipo para la ciencia
La biĂłloga Jessica Mounts, directora ejecutiva de la Alianza para Humedales y Arroyos de Kansas, le contĂł a la BBC que la mayorĂa de los equipos que ha utilizado están diseñados para hombres.
«Los problemas que esto causa no son simplemente una molestia, se trata de seguridad personal. La ropa demasiado holgada queda atrapada en las máquinas en movimiento. Las botas demasiado grandes pueden significar tropezar y caer».
De acuerdo con la cientĂfica, las alternativas «diseñadas para mujeres» son a menudo más caras, tienen bolsillos más pequeños y aĂşn no se ajustan bien.
7. Espacio de oficina
Entre las fallas de diseño, los entornos profesionales también pueden estar sesgados hacia las preferencias de los hombres.
Por ejemplo, la fórmula para la temperatura estándar en las oficinas en Estados Unidos se desarrolló en la década de 1960, según la tasa metabólica de un hombre promedio de 40 años que pesaba 70 kg.
Un estudio publicado en 2015 en la revista Nature encontró que una tasa metabólica femenina puede ser hasta 35% más baja que la utilizada en esos cálculos, lo que equivale, en promedio, a una diferencia de preferencia de temperatura de cinco grados.
«Para toda la charla corporativa sobre el trabajo en equipo, es difĂcil sentirse parte de un equipo cuando te colocan en un entorno fĂsico inhĂłspito», asegura la historiadora Shirley Wajda.
Las populares sillas de oficina de malla, por ejemplo, exacerban las condiciones de frĂo, mientras que otras modas para sentarse, como las sillas altas sin respaldo, pueden ser difĂciles para que las mujeres con vestidos o faldas se sienten cĂłmodamente.
Wajda considera que cuando se trata del «diseño y equipos con perspectiva de género», las tendencias hacia la estandarización por razones de eficiencia llevan a «un mundo del tipo» talla única para todos».
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