La impertubabilidad del Buda

La impertubabilidad del Buda

Durante muchos años el Buda se dedicó a recorrer ciudades, pueblos y aldeas impartiendo la Enseñanza, siempre con infinita compasión. Pero en todas partes hay gente aviesa y desaprensiva. Así, a veces surgían personas que se encaraban al maestro y le insultaban acremente. El Buda jamás perdía la sonrisa y mantenía una calma imperturbable. Hasta tal punto conservaba la quietud y la expresión del rostro apacible, que un día los discípulos, extrañados, le preguntaron:

– Señor, ¿cómo puedes mantenerte tan sereno ante los insultos?

Y el Buda repuso:

– Ellos me insultan, ciertamente, pero yo no recojo el insulto.

*El Maestro dice: Insultos o halagos, que te dejen tan imperturbable como la brisa de aire al abeto.

Tomado de «Cuentos Clásicos de la India» recopilados por Ramiro Calle

Sobre Luis Castellanos 2944 Artículos
Experto en Tecnología y Seguridad. Ingeniero de Sistemas, Docente universitario y Bloguero.

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